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Dic 04

Ugg boots

El cambio de programación significó que Rousey y Tarverdyan tenían apenas 44 días para prepararse. Esto obligaba a renunciar a la cabaña. Pero Rousey igual aceptó porque le pareció que negarse era como admitir que no era capaz de hacerlo.”La actitud de Ronda era básicamente,Ugg boots’Qué hace falta? Yo lo tengo’, ” dice White. “‘Y si alguna otra persona descarta algo más, también puedo hacer lo que se suponía debían hacer ellos.’””Estaba tratando de mantener contentas a demasiadas personas”, dice, ahora, Rousey. “Pero cuando me esfuerzo por hacer favores y poner a todos contentos, al final del día, ellos se van felices y yo soy la que se queda con la depresión. Todos los espectadores de Pago Por Evento, todo el dinero del mundo, no significan nada porque perdí”.

Ronda ha tenido un año para pensar sobre todas las cosas que salieron mal en esa derrota. Recuerda lo débil y deshidratado que se sentía su cuerpo por una sacrificada reducción de peso. Después, Tarverdyan solicitó a médicos que analizar los elementos químicos de su cuerpo con muestras de sangre y cabello. Sus niveles de cortisol estaban fuera de los límites aceptables. Pero todos esos datos son evidencias de una sencilla verdad que, ahora, parece obvia en retrospectiva.Ugg boots Rousey todavía llora algunas veces cuando revive detalles de la pelea. Es doloroso y embarazoso. Pero ella es la que sigue diciendo sí a todo. Ella se permitió sentirse vulnerable al llegar a la pelea y Holm se lo hizo pagar. Rousey tiene que aceptar eso.

Es fácil volver a caer en esa espiral de vergüenza, pero eso ya no es productivo. Ahora, Ronda debe entrenarse y sentirse fuerte otra vez. Para recordar por qué pelea. Ésa era la idea de llegar a esta cabaña. Señalar una línea en lo físico es esencial para alguien que ha tenido problemas para imponerse límites a sí misma.La otra noche, por ejemplo, Ronda pintó una escena donde había pinos en la cima de una montaña nevada. Los árboles en el centro de la montaña proyectan una larga sombra.Ugg boots Casi el doble de la altura de los mismos árboles. Podría considerarse como una expresión artística del peso que ha estado soportando todo el año. Sombras largas, árboles caídos, perspectiva distorsionada. “No”, dice ella. “Es pintura por números. Voy a pintar más árboles sobre la ladera de la montaña. Cuando termine, se va a ver distinto”.