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Sep 02

Uggs con lazos

Pero antes de echarnos las manos a la cabeza y entrar en el debate de cómo es posible que en pleno siglo XXI se considere a la eyaculación de la mujer (jamás la masculina, como era de esperar) un tabú, es necesario señalar que un estudio reciente podría dar la razón a las anticuadas leyes británicas.Según esta investigación, publicada en The Journal of Sexual Medicine, el squirt no es otra cosa que “la emisión involuntaria de orina durante la actividad sexual”. Sin embargo, dicho trabajo determina que en dos de las siete mujeres estudiadas, los químicos presentes en el fluido emitido eran los mismos que los existentes en la orina, pero en las otras cinco mujeres restantes,Uggs con lazos se encontró antígeno prostático específico (APS) en las muestras. Se trata de una enzima producida en las glándulas de Skene.

“El squirting existe”, debato con un amigo tras hablarle del estudio que sentencia que en realidad es orina. A lo que mi buen amigo me sorprendió con sus propias confesiones “Te puedo asegurar que no es orina. De hecho, el squirt no huele a nada. Me ha ocurrido en dos ocasiones con dos mujeres: una de ellas estaba muy avergonzada y quería parar precisamente porque tenía la sensación de que se iba a hacer pis, pero la otra estaba acostumbrada y te aseguro que tuvimos que dar la vuelta al colchón”. En ese momento, una amiga regresa a la mesa con las bebidas mientras la ponemos al día en nuestra conversación: “A mí me pasó una vez, y ni siquiera fue un buen polvo.Uggs con lazos No está relacionado con el orgasmo, de repente pasó”. “Y te gustó”, le preguntamos. “¿Cómo me va a gustar? Si empapé las sábanas y ni tuve un orgasmo”, concluye.

Jose Toirán, instructor de sexualidad taoísta más conocido como Ninja Squirt, nos da su visión sobre el polémico estudio: “Los datos son un engañabobos que tratan de hacernos creer que el placer es algo malo”. Pero las afirmaciones del Journal of Sexual Medicine molestan también a Deborah Sundance, que relaciona este tabú con aquellos que afirman que el punto G no existe. Deborah es educadora sexual y autora de Female ejaculation and the G Spot y del vídeo How to Female Ejaculate. Find Your G-Spot (1992): “El punto G es la próstata femenina, algo que todas las mujeres tenemos, al igual que los hombres. La eyaculación femenina es un fluído prismático,Uggs con lazos por lo que todas las mujeres pueden eyacular si quieren. Aprendí sobre el feminismo a comienzos de los 80, y creo que la historia de la próstata femenina está relacionada con las limitaciones que se imponen a las mujeres. Se trata de silenciar partes del cuerpo, de secretos, mentiras y silencios. De vivir la vida sexual a mitad de su capacidad”, añade la autora.