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Oct 10

what are Uggs made out of

Son hermanos? ¿Son primos? ¿Son marido y mujer? ¡Lo son todo! Una parodia de la nación white trash en su máximo esplendor tan políticamente incorrecta como graciosa.“Soy Otto y me pongo como una moto”. Aunque en los últimos años ha perdido importancia, lo cierto es que el porrero y adicto al metal conductor del autobús escolar fue uno de los personajes estrella de la serie en los 90. Podría estar inspirado, al menos físicamente, en Slash, el guitarra de Guns N’ Roses.Aunque tiene nombre, se llama Jeff Albertson, siempre será el estereotipo de friki de Internet, de los cómics y de los videojuegos. El dependiente de la tienda de cómics es el típico que va de sabelotodo cuando no sale de su casa y se pasa el día en pijama. En esto, Los Simpson se adelantó 20 años al nacimiento de Twitter.

A los guionistas de Los Simpson no les gustan demasiado los abogados. Y este personaje es prueba de ello. Incompetente, alcohólico, corrupto… ¡Y sin embargo nos encanta! Defendió a Los Simpson en unos cuantos casos e incluso ganó alguno, como ese en el que Homer demanda al restaurante El holandés frito, pero dejó de aparecer al morir su actor de doblaje americano. Siempre le recordaremos a él y a su bufete llamado “No puedo creer que sea un bufete de abogados”.Nunca un matón de colegio fue menos malo. Nelson sirve para reflejar la vida de esos niños con familias desestructuradas que se hacen los rebeldes pero luego no lo son tanto. ¿O cómo explicaríamos si no su amor por Lisa o sus ocasionales momentos de camaradería con Martin Prince?

Apu ha servido para mostrarnos la realidad desde el punto de vista de un inmigrante. Algo que, en la sociedad americana, no es ninguna tontería. Él es quién nos hace ver lo egoísta que es alguien como Homer o como la adicción por la comida basura es todo un problema. Porque él lo ve desde fuera. La incursión de Manjula y de sus ocho bebés ha dado pie a tramas nuevas en las que resaltan lo difícil que es conciliar. Sobre todo si tienes una tienda abierta las 24 horas.Personajes como este nos hacen pensar que entre España y EE.UU. no hay tanta diferencia. Porque es un retrato perfecto del típico político corrupto que bien podía vivir en Springfield o en la Comunidad Valenciana.